Acuarela IV

Semana nueva, dibujo nuevo (al menos es lo que suelo intentar, aunque haya días en los que no cojo un lápiz).

Últimamente he llegado a una conclusión: acuarela = libertad. Puede sonar raro e incluso tonto, pero es un estilo que me tiene maravillado por la sensación de libertad. Después de todo, el agua es prácticamente incontrolable y una gota puede cambiarlo todo.

Esta acuarela es mi favorita de todas las que he hecho hasta ahora. Ilustración de la serie The Handmaid’s Tale (que, si no habéis visto, os recomiendo), en la que intento ensalzar la fuerza que tiene que sacar June (Offred) para hacer frente al día a día.

Y lo más importante, ¿Qué os parece mi nuevo dibujo?

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Paspartú

Hay palabras que me gustan. Algunas por cómo suenan y otras porque al decirlas tengo la sensación de que se me ha llenado la boca.

Una de ellas es paspartú. La definición de la RAE es: Orla de cartón, tela u otro material que se pone entre un dibujo, pintura, fotografía, etc., y su marco.
Cuando he tenido que enmarcar algún dibujo, el paspartú hace que quede más vistoso, mucho más lucido. El dibujo adquiere más protagonismo.

Pero hoy solo quiero hablar de la palabra. No podría explicar por qué, tampoco podría convencer a nadie, pero me encanta. Tiene fuerza y suena un poco rara, ¿qué más se le puede pedir a una palabra?

Después de llevar varias semanas inmerso en intentar aprobar dos exámenes que me toca hacer dentro de poco, ha aflorado esta palabra de algún rincón de mi mente y he querido compartirlo con vosotros. Un rato de descanso, escribiendo en el blog, para volver al estudio cuando publique la entrada.

Y a vosotros, ¿qué palabras os gustan?

Consejos para escribir un libro III

Hoy os traigo la tercera entrega de la sección Consejos para escribir un libro. Esta vez voy a hablaros de una parte fundamental: la corrección.

Como autor, reconozco que esta es la parte más pesada de escribir un libro. Después de dedicar horas y horas a plasmar una idea, perfilando personajes e hilando la historia, llega el momento de dejar reposar lo escrito unas semanas. Personalmente paso entre uno y dos meses sin revisar los capítulos, para que mi mente se libere un poco.

Pasado ese tiempo, hago una lectura general de todos los capítulos y corrijo errores que me parezcan muy evidentes. Por ejemplo, cosas que no concuerden en la historia o errores ortográficos que pasé por alto en la redacción. Después de esa lectura general, empieza el trabajo más pesado: leer cada capítulo detenidamente.

Frase por frase, párrafo a párrafo, todas y cada una de las palabras es revisada. Puede parecer una tontería, pero yo leo las frases en voz alta para darme cuenta de errores en el uso del lenguaje. De esta forma es más fácil rebajar el tono de la escritura y hacer que resulte más ameno a las personas que lo vayan a leer.

Como ya he dicho, esta es la fase más aburrida del proceso, pero es de las más importantes. Un texto sin revisar puede resultar desastroso y todos agradecemos al leer un libro que el uso del lenguaje sea ameno y accesible.

Consejos para escribir un libro II

La semana pasada, en la primera entrada que hice sobre esto, os hablé de la forma en la que me organizo para hilar la historia e intentar evitar que haya incongruencias en la narración. Hoy voy a hablar sobre lo que considero más importante y complicado: Los personajes. Con solo leer una frase, el lector tiene que saber quién la está diciendo y eso es difícil de conseguir.
Los principales llevan el peso de la historia, pero los secundarios son igualmente importantes y, a veces, incluso más interesantes. En mi caso, la forma de trabajarlos es la siguiente:

Hago un documento dedicado a ellos en exclusiva. Apunto los rasgos más importantes de cada uno, tanto físicos como de personalidad. Frases típicas que en mi mente imagino que dice ese personaje.
En la narración, intento centrarme en sus personalidad y ponerme en su lugar: ¿Qué pensaría esta persona sobre lo que está pasando? y, en base a eso, construyo los diálogos.

Sin duda, construir los diálogos y jugar con las personalidades de los personajes para hacerlo, es la parte que más me divierte.

Consejos para escribir un libro I

Para empezar, quiero aclarar que solo voy a hablar de mi experiencia. No quiero que parezca que esta es la única forma de hacerlo. Como me dijo una vez un pintor: hay tantas formas de hacer un cuadro como pintores.

Como no me dedico profesionalmente (ni en exclusiva) a escribir y editar novelas, me parecía interesante compartir con vosotros algunos consejos basados en mi experiencia. Este post tendrá varias partes y en la primera de ellas voy a abordar lo que considero que es lo más importante en un libro: Hilar la historia.

Parece obvio, ¿verdad? una historia tiene que estar bien pensada. Pero es vital para que no haya incongruencias. Por ejemplo, si dos personajes que a priori no tienen química van a acabar juntos, es mejor ver la evolución durante varios capítulos y no encontrarse de golpe con eso. En mi caso, con todas mis novelas he seguido el mismo método: un esquema.

Me hacía un documento poniendo ideas básicas sobre el principio y el final y, en base a eso, iba pensando qué tenía que pasar en cada capítulo para llegar ahí. Las historias secundarias también las dejaba anotadas, para que todo fluyera con sentido y no hubiera nada “raro” para quien la leyera después. De esta forma, ya tenía dibujada a grandes rasgos toda la historia y sabía a qué ceñirme en la redacción de cada capítulo.